REFLEXIÓN





 Si yo hablara lenguas humanas y angélicas,

pero no tengo amor,

he llegado a ser como metal

que resuena o címbalo que retiñe.

 

Y si tuviera el don de profecía, y entendiera todos
los misterios y todo conocimiento,

y si tuviera toda la fe como para trasladar montañas,

pero no tengo amor, nada soy.

 

Y si diera todos mis bienes para dar de comer a los
pobres, y si entregara mi cuerpo para ser quemado,
pero no tengo amor, de nada me aprovecha.

 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario