ORACIÓN
Señor, oro por un afecto físico abierto entre mi esposa y yo. Capacítanos a cada uno para a untado el estar consciente de uno mismo o apatía y ser efusivos en nuestra demostración de amor. Ayúdanos a demostrar cuánto nos preocupamos y valoramos el uno al otro. Recuérdanos cada día que debemos de alguna manera, tocarnos de forma afectiva el uno al otro. Ayúdanos a no ser fríos, poco expresivos, sin interés o distantes. Capacítanos para ser cálidos, tiernos, compasivos, amorosos y aduladores. Rompe cualquier testarudez de nuestra parte que rehúse cambiar o crecer. Si uno de nosotros es menos cariñoso para el detrimento del otro, llámanos a establecer un equilibrio.
Donde cualquier falta de cariño haya plantado en nuestros hijos, un punto de vista negativo sobre el matrimonio o les haya enseñado alguna forma incorrecta de relacionarse con su compañero en el matrimonio, ayúdanos a modelar la forma correcta para que ellos la puedan observar. Muéstranos cómo confesarles con franqueza nuestros errores y demostrar nuestro compromiso de vivir de forma diferente.
Cambia nuestros hábitos de indiferencia y mucha ocupación y si no sabemos valorarnos el uno al otro que no dejemos de hacer el esfuerzo de extender la mano y tocarnos mutuamente con cariño. Ayúdanos a no debilitar el matrimonio con falta de cuidado de estos medios vitales de comunicación. Oro para que siempre nos ayudemos los unos a los otros con un beso de amor fraternal” (1 Pedro 5:14) Yo sé que sólo el poder transformador del Espíritu Santo puede hacer cambios que perduren. Yo confío que tú nos transformes y nos hagas el esposo y la esposa que nos has llamado a ser.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario